Max Besora: “Que se publique una novela bilingüe en un territorio bilingüe no debería ser una rareza sino algo normal”


Aventures i desventures de l’insòlit i admirable Joan Orpí, conquistador i fundador de la Nova Catalunya (Males Herbes, 2017) de Max Besora (Barcelona, 1980) es un libro sui géneris, bilingüe (catalán y español), una mezcla de crónicas de Indias, novelas de aventuras y de caballería, narración picaresca y relato con matices historiográficos sobre la vida de un personaje real (Joan Orpí del Pou), cuya vida se desconoce y se pierde entre las travesías coloniales del siglo XVII por tierras venezolanas. Besora anteriormente ha publicado las novelas La tècnica meravellosa (Males Herbes,2014) y Vulcano (LaBreu, 2011). Además de los pormenores de su nuevo libro, el autor nos habla del ámbito literario catalán, de la relecturas y reescritura de los clásicos y de las teorías acerca de la interpretación moderna de la Historia.

 
En Catalunya, al ser un territorio bilingüe, existen dos campos literarios o dos literaturas diferenciadas: la escrita en castellano y la escrita en catalán. En tu novela, sin embargo, juegas con ambas lenguas pasando muchas veces por el tamiz de la oralidad. Encontramos un catalán rico en matices, que muestra su evolución entre dos siglos, y también un castellano que remite a distintos registros y diferentes entornos de habla…

Max Besora, 2017

Las coordenadas socio-culturales de Catalunya han determinado y determinan la relación entre los dos idiomas (catalán/castellano), y también la relación del escritor en relación con ellos. Que se publique una novela bilingüe en un territorio bilingüe no debería ser una rareza sino algo normal. Al fin y al cabo todos estamos atravesados por muchas lenguas y civilizaciones de todas las épocas históricas y todos somos el resultado de una larga mezcla cultural.

En la novela se entrecruzan diversas lenguas y diferentes registros del habla, de ahora y de ayer, porque la historia lo pedía, pero los lenguajes literarios usados no tienen por qué coincidir con la lengua social. Al escribir literatura no me debo a ninguna otra bandera, territorio ni credo que a la de la literatura misma. Y por esa misma razón, tampoco temo dejar de lado la hipercorrección lingüística de mi propia lengua o de otras para explorar nuevas vías del lenguaje, buscando espacios de desviación e invención, pues el lenguaje literario crea la obra y su mundo.

Absorbo, digiero y proceso otras literaturas, otras lenguas y otras épocas que me sirven de alimento para buscar una lengua más mestiza, alejada de discursos homogéneos. El acto de narrar de esta manera no es gratuito: lo asumo como una responsabilidad política que pasa por la disolución del orden y las jerarquías establecidas.

Pau Vila, 1967

Sin embargo, un texto debe poder ser leído en voz alta frente a una audiencia, como se hacía hasta el siglo XV, o en silencio, como San Ambrosio. Leer en voz alta un texto literario ayuda, a veces, para ver si el lenguaje utilizado está vivo o muerto en la página. Hasta que las palabras no bailan, como culebritas locas en la página, no doy por bueno un texto.

El protagonista de la novela es Joan Orpí, un personaje real, conquistador y fundador de un nuevo territorio catalán en Venezuela, del que hoy en día se conserva la ciudad de Barcelona. ¿Cómo descubriste su existencia? ¿Cómo fue el proceso de documentación?

Supe de su existencia a través de un primo mío, Roger Canals, que es profesor de antropología visual en la Universidad de Barcelona, y que se fue a Venezuela a terminar su tesis doctoral sobre la diosa María Lionza. Fue él quien me habló de un libro escrito por el geógrafo Pau Vila en el que explicaba la vida de este personaje. A partir de ahí, lo que hice fue llenar los huecos que había en su biografía con un poco de imaginación, muchas lecturas y también muchos cigarrillos.

El libro está configurado, en cierto modo, como una novela académica, una edición crítica con notas a pie, ilustraciones, prólogo… Todo ello refuerza la idea de artefacto de lo real. ¿Cómo se juega a la ficción desde datos reales?

Hayden White, 1973

Mientras la novela histórica contemporánea ha asumido cada vez más un carácter de realismo historiográfico bastante naif, la historiografía moderna ha tendido a cuestionar cada vez más el relato histórico (Thompson, Ginzburg o Hayden White).

El pasado tiene muchas maneras de ser visto, pues no es estático ni inmutable, pero los nacionalismos siempre lo han instrumentalizado para justificar sus aspiraciones (hoy lo llamaríamos propaganda política), y la literatura no ha quedado al margen de eso. La historia va llena de falsedades, manipulaciones, imposturas o simples mentiras y de eso, historiadores como Hobsbawm o Gellner dan fe.

En Las Aventuras de Joan Orpí existe la consciencia de que las “fuentes” históricas no son hechos empíricos, pues siempre hay que preguntarse quién escribe y desde qué posición lo hace. Mi intención era reescribir la propia historia, no tanto de Joan Orpí, sino de Catalunya, España y América de manera irónica, ofreciendo un pasado alternativo y por lo tanto un futuro diferente. Para jugar a este juego entre realidad y ficción con la historiografía y, al mismo tiempo, parodiar la novela histórica tuve que inventarme tres niveles de lectura diferentes dentro del libro.

Ernest Gellner, 1983

En primer lugar, el profesor que encuentra el manuscrito permite, con sus notas a pie de página y su jerga académica, cuestionar la veracidad del documento como “fuente” histórica. En un segundo nivel están los soldados que cuentan los hechos propiamente. Entre la ambigüedad del capitán que narra los hechos, y los soldados/copistas que no se fían del relato de su capitán, se permiten reflexionar sobre las mismas leyes de la literatura que se están narrando y transcribiendo, con final feliz inesperado.

Finalmente está la aventura de Joan Orpí en sí, el protagonista de la cual atraviesa el mundo siempre con la nariz metida entre libros, creando su propio futuro entre la ficción y la realidad. Lo mejor de todo es que el autor no está en ninguna parte, lo cual es un alivio para mí.

Las Aventures i desventures de l’insòlit i admirable Joan Orpí, conquistador i fundador de la Nova Catalunya empiezan en el año de 1714 –una fecha sin duda significativa–, aunque los hechos narrados proceden del siglo anterior. En cierta manera es un libro que responde a un gesto dieciochesco en la línea del Tristram Shandy de Sterne, Los viajes de Gullivert de Swift o Jacques el fatalista de Diderot. ¿Hasta qué punto estas obras pudieron influir en tu novela?

Poesía, novela o teatro, de ahora o de hace 400 años, todo influye. Y también de lo que no es propiamente literatura: historia, filosofía, música y todas las disciplinas, junto con manierismos y argots de todo tipo ayudan también al escritor. El circuito de influencias, deudas y homenajes con diferentes registros de todas las épocas y formatos es constante e imperativo.

Denis Diderot, 1796

Todo eso, entre muchas otras cosas, forma parte inherente de la misma literatura. Además, las novelas que a mí me gusta leer o hacer tienen la característica de no tomarse a sí mismas en serio y reírse de todo. Por lo demás, el juego del humor es lo más serio que hay: posibilita la desobediencia del logos y también domestica el ego.

Esa línea dieciochesca se mezcla con el ambiente barroco de las aventuras del protagonista. En este sentido, también recuperas otros formatos literarios (Crónicas de Indias, novelas de aventuras, novelas de caballería, literatura picaresca…). ¿Qué te llevó a interesarte por ellos?

Entiendo la literatura como imitación, recuperación y reescritura de otros textos, géneros y lenguajes para ponerlos en diálogo. Así lo hice con Vulcano (Labreu, 2011), que es una relectura de Bajo el volcán de Malcom Lowry, o La Tècnica Meravellosa (Malesherbes, 2014), que recogía el guante del género de las novelas académicas anglosajonas para cuestionar los modelos actuales de enseñanza universitaria en general.

Con Las Aventures de Joan Orpí, dialogo con el pasado para reescribirlo irónicamente y juego con diferentes registros literarios de aquel entonces. El Barroco en general es un período muy interesante, con todo su desencanto y escepticismo, donde el arte deviene plagio satírico de la realidad deformada, con sus falsas apariencias, desengaños, ilusiones y vanidades. Más que un período histórico, lo veo como una manera de sentir el mundo bastante actual.

Omar Calabrese, 1987

Si bien en España la literatura barroca fue abundante, en Catalunya no parece haber sucedido lo mismo. De hecho, si pensamos en obras propias del ambiente que encontramos en tu novela, solo me viene a la cabeza el famoso Tirant lo Blanch de Joanot Martorell. ¿Cómo valoras el Barroco en Cataluña?

Hay autores catalanes en la época: Pere Jacint Morlà, Francesc Vicenç GarciaFrancesc Fontanella, Josep Romaguera, Jeroni Pujades o el valenciano Francesc Mulet entre otros, pero no escribieron novela propiamente. Yo me serví más de historiadores de la época para recoger su lenguaje.

Por otro lado, si hablamos de la actualidad, hay que reivindicar la novela El Nyèbit, de Ramon Monton (Proa, 2003), la cual, junto a Las Aventures de Joan Orpí, ha intentado llenar un poco ese vacío novelístico del barroco catalán. Todo esto confirma que el tiempo y el espacio son categorías relativas y que los textos se hermanan unos con otros, en el circuito de influencias que atraviesa la historia de la literatura, sin importar cuándo fueron escritos (y, por lo tanto, desactiva también el horrible concepto de “novedad literaria”).

Cambiando de tema, sabemos que estás actualmente preparando una tesis doctoral, ¿nos podrías decir cuáles son tus líneas de investigación?

Parto del diálogo interdisciplinario para investigar un género literario surgido como expresión burlesca del mundo de la enseñanza institucional: las ficciones académicas, que atraviesan la misma historia de la educación.

Editorial Males Herbes, 2014

Como te decía, publiqué una novela académica (La Tècnica meravellosa, 2014), y ahora me falta terminar la otra cara del espejo: el estudio en torno a este tipo de ficciones. Así como busco la mezcla de lenguas y géneros en literatura, busco lo mismo en el terreno académico: cerrarse a una sola escuela o teoría me parece de una arterioesclerosis tremenda.

Has publicado Aventures i desventures de l’insòlit i admirable Joan Orpí, conquistador i fundador de la Nova Catalunya con la editorial Males Herbes. Una editorial que se plantea como defensora de un cierto modo de entender la “literatura fantástica en catalán”…

Males Herbes no es realmente una editorial de literatura fantástica al uso. Lo que sucede es que en Catalunya, históricamente, se ha relacionado la literatura con una cierta tradición de realismo social, y los autores que rehúyen estos parámetros han sido generalmente marginados. Estos “otros” son los que Males Herbes intentan reivindicar, y por eso se podría definir su catalogo no como “fantástico”, sino como “no-realista”, pues en él se mezclan obras relacionadas con diversos géneros y subculturas: el cómic underground, la literatura experimental, la sátira política, el terror, la ciencia-ficción, la metaficción, el realismo mágico, la auto-ficción, el pulp, el relato de aventuras o incluso el surrealismo.

Ser una editorial independiente (independiente de verdad, no disfrazada de independiente y supeditada a un gran grupo), les permite subvertir las ideologías dominantes de un cierto tipo de literatura sometida a las leyes del mercado. Desde esta posición periférica pueden ofrecer vía libre para las transgresiones literarias.

Editorial Males Herbes

Es una cuestión de coherencia y actitud. Pau Clemente, Ramón Mas i Ricard Planas empezaron desde abajo, creando una revista de relatos de fantasía y terror cuando nadie aquí hacía eso, publicando a todo tipo de gente y sin cerrarse a un género literario concreto.

Luego, Ramon Mas (que también es escritor con obra publicada) y Ricard Planas crearon la editorial, y en pocos años han llenado un vacío en el sector, reclamando y rescatando a escritores que no encajaban en el sistema literario dominante, sin olvidar la traducción de autores extranjeros, que también obedece a los referentes comunes de muchos de los que estamos ahí. Reinventar la propia tradición, como lógica de resistencia, define su razón de existir.

Publicar en Males Herbes no solo significa publicar un libro, sino creer en una manera de editar, como una suerte de ludditas artesanos, a pequeña escala, creando una literatura apátrida, que bebe de todas partes y da rienda suelta al riesgo y la imaginación.

Cataluña, y más concretamente Barcelona, siempre ha sido una ciudad culturalmente muy activa y atractiva. En los últimos años parece que ha vuelto a asumir el peso editorial que la caracterizaba con todo el fenómeno del boom hispanoamericano de los 60 y 70. ¿Nos podrías decir cuáles son las editoriales que sigues con especial atención actualmente?

Joaquim Soler, 1973-1976

La historia del boom va asociada a una agente literaria muy concreta y a unos escritores latinoamericanos muy concretos también. No sé si es comparable a la realidad del sector del libro hoy, en Barcelona. La verdad es que no conozco suficiente todo el mercado del libro ni su historia para dar una opinión justa. No soy editor, ni distribuidor, ni librero. Ni tan siquiera soy un escritor profesional.

No obstante, sí que es cierto que hay nuevas editoriales independientes (Males Herbes misma, LaBreu, Aida, L’Altra, Raig Verd, Edicions del Periscopi, Capitan Swing, Blackie Books, Alpha Decay, o Malpaso, entre muchas otras), que editan gente de aquí y de fuera sin complejos, y todas ellas permiten entrever un futuro un poco más diverso y creativo. Eso, unido a la aparición de nuevas librerías como La Calders, la Nollegiu, la Impossible etc. y a la suma de nuevos lectores que buscan nuevas tierras en literatura permite tener fe en el sector.

Dicen que hay crisis en el sector, pero yo veo hoy más escritores que nunca, se editan más libros que en ningún otro período histórico, aparecen nuevas editoriales y abren cada vez más librerías en Barcelona.

Y para terminar, ¿algunos autores catalanes que podrías recomendarnos?

Dos novelas que me gustan son Summa Kaòtica, de Ventura Ametller y París-Bis de Joaquim Soler. Ninguna de las dos son novedades, pero a mí me parecen mucho más actuales que muchos libros recientes. También estoy leyendo la dramaturga Angélica Liddell.

Gràcies!
 

Sobre el autor
(Salon de Provence, 1986). Aunque nacida en Francia, España es, sin lugar a dudas, su país de adopción. De hecho, se especializó en literatura española y, concretamente, cursa un doctorado sobre dramaturgia contemporánea. Es co-directora de la Revista de Investigación Teatral Anagnórisis. Y, a pesar de la crisis, también co-dirige la Editorial Anagnórisis, sello digital especializado en teatro y estudios humanísticos.
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